Sueño con tus labios.
Tomarte de tu cintura y acercarte a mí.
Acercarme a tu boca, respirar el aliento que sale tu alma.
Pero en la neblina te pierdes, y en ella te disuelves. No te pude tocar.
Tú no estás aquí, ni estuviste esta noche. Me soñé entre tus brazos, y te perdí antes de despertar.
A veces pasa...
ResponderEliminar